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Hoy os queremos hablar de la recuperación en una patología muy frecuente para todos vosotros, la rotura del ligamento cruzado anterior (LCA).

1. Función del LCA

La función principal de este ligamento es evitar el desplazamiento anterior de la tibia respecto al fémur (cajón anterior) y también limita la rotación de la tibia. También tiene un papel muy importante en la propiocepción de la rodilla, es decir, como receptor de la posición y movimiento de esta para asegurar una buena estabilidad activa mediante la musculatura estabilizadora (cuádriceps, isquiotibiales y poplíteo).

2. Operarse: ¿sí o no?

Es fundamental realizar una valoración funcional para determinar si es necesario pasar o no por el quirófano. Existe controversia acerca de operarse o no ya que se debe de tener en cuenta distintos factores como son la estabilidad de la rodilla, si existen lesiones asociadas, el nivel competitivo del deporte,  la edad de la persona, el gesto deportivo específico del deporte practicado y los objetivos de la misma persona.

3. Flexibilizar los tejidos, no forzarlos

Es muy importante que la persona empiece a mover la rodilla cuanto antes para evitar la rigidez y también porque el movimiento nos permite reabsorber el edema de forma natural. Además, como fisioterapeutas realizaremos drenaje linfático para evacuar el edema ya que en esta fase inicial es uno de nuestros principales objetivos.

Otro gran objetivo es ir ganando grados de flexión y extensión en la articulación, pero uno de los mayores errores que aún se cometen es que cuando vas al terapeuta te fuerce la rodilla a más no poder y la persona vea las estrellas y hace que sea un viacrucis ir a rehabilitación cada día. En este caso, el terapeuta está generando aún más dolor e inflamación donde ya hay y debido a eso provocaremos una disminución del movimiento. De esta forma solo estamos facilitando a la persona que tenga una rodilla rígida. Esta forma de trabajar explica muchas situaciones en que la rehabilitación avanza de forma más lenta o aparecen nuevas complicaciones durante la rehabilitación.

Después de la intervención, la forma más correcta de tratar como fisioterapeutas seria flexibilizar los tejidos. Por flexibilizar nosotros entendemos liberar adherencias que se presenten en la rodilla como puede ser en la grasa de Hoffa o en los alerones rotulianos, movilizaciones suaves del fémur respecto a la tibia y viceversa, movilizaciones de la rótula en todas direcciones, masaje de la cicatriz para evitar adherencias, movilizaciones para abrir el compartimento medial y lateral de la rodilla, es decir, facilitar que todas las estructuras implicadas en la articulación puedan tener la capacidad de moverse de la forma más libre y amplia posible. A medida que los tejidos vayan cediendo, de forma progresiva ya podremos usar técnicas más potentes para seguir ganando grados de flexión y extensión.

4. Ejercicios contraproducentes para nuestra rodilla (errores típicos)

En las fases iniciales de la recuperación, se le tendrían que pautar al paciente ejercicios en cadena cinética cerrada, es decir, por ejemplo poner el paciente tumbado encima de la cama con las rodillas flexionadas y con los pies en la pared. En esta posición le pediremos a la persona que apriete sus pies contra la pared.

Después de forma progresiva podría ir haciendo sentadillas con carga parcial de peso y finalmente carga total (ejercicios de cadena cinética cerrada). En fases más avanzadas de la recuperación ya se podrían realizar ejercicios en cadena cinética abierta.

Es básico tener en cuenta la sinergia cuádriceps-isquiotibiales. Nos interesa que ambos músculos trabajen de forma conjunta para mejorar la estabilidad y la congruencia articular. En cambio, si por ejemplo, solo trabaja el cuádriceps estamos favoreciendo la aparición de un cajón anterior.

Así que el típico ejercicio de poner la toalla debajo la rodilla y apretar contra la camilla es contraproducente para nuestra rodilla. Este ejercicio favorece la acción del cuádriceps provocando un cajón anterior en la articulación. Otro error muy frecuente y que tenemos que evitar es el de poner un peso en el tobillo de la persona y decirle que vaya subiendo, aguante unos segundos y baje la pierna. Este ejercicio lo que hace también es favorecer el cajón anterior a la vez que estamos aumentando el brazo de palanca y hace que la articulación de la rodilla se vea sometida a un mayor estrés.

5. Buscamos la estabilidad, no la hipertrofia muscular

Tenemos que trabajar con cargas bajas de peso para así potenciar las fibras tónicas, que son las que nos proporcionan estabilidad. Para potenciarlas tendremos que realizar los ejercicios de forma lenta, mantenida en el tiempo y que las cargas no sean superiores al 25% de la carga total. También es fundamental destacar que en una rotura del ligamento cruzado anterior es más importante potenciar isquiotibiales en vez de los cuádriceps. Es decir, ambos se tienen que potenciar pero existe una mayor tendencia en solo potenciar los cuádriceps y dejar más de lado a la musculatura isquiotibial.

6. Reentrenamiento a la actividad física

En la fase final o más avanzada de la recuperación, otro error muy frecuente es que el terapeuta le proporciona poca información al paciente acerca de cómo volver a la práctica deportiva. Llegados a este punto, es básico hablarle del reentrenamiento a la actividad física y sería ideal el trabajo conjunto entre fisioterapeuta y preparador físico. En la sala de rehabilitación o en la consulta, le tenemos que enseñar a nuestro paciente ejercicios o gestos que simulen el gesto deportivo del deporte en cuestión. Además, también se tendrán que trabajar otros aspectos como la velocidad, la agilidad y la flexibilidad. Una vez en el terreno de juego y cuando la persona empiece a entrenar, la persona tendrá que realizar estos mismos ejercicios e irá progresando en intensidad si las sensaciones son positivas. De esta forma nos aseguraremos que la persona puede volver a practicar deporte sin ningún riesgo o con el mínimo riesgo posible.

Esperamos que os sea útil toda esta información y que si tenéis cualquier duda sobre el tema nos la comentéis. También nos gustaría que compartierais vuestras experiencias sobre esta lesión. Estamos a vuestra disposición.

David Boatella Cortina

Pol Amigó Mustarós

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