sobremedicación en el deporte amateurHoy hablaremos de un tema poco conocido por muchos de vosotros pero que tiene una gran repercusión (negativa) en el deportista amateur. La sobremedicación en el deporte es un hecho presente en nuestra sociedad. Hay que puntualizar que hablaremos de los deportistas amateurs porque los deportistas profesionales llevan un control mucho más estricto y ya no padecen este tipo de problema.   La sobremedicación es debida básicamente a la poca información que se nos proporciona al respeto.

Acabar con la sobremedicación:

Para erradicar este problema sería básico que se hiciera pedagogía sobre el tema y se le explicará a la gente las ventajas pero también los inconvenientes que tiene tomar determinados fármacos en determinadas situaciones. Referente a estas situaciones, nos queremos centrar en uno de los temas que nos afectan más a los fisioterapeutas y que son las lesiones musculares.

Para ponernos en contexto, pongamos que un jugador se ha lesionado y se ha hecho una rotura de 2 centímetros en los isquiotibiales. Os es familiar la frase: “ponte hielo y tomate un antiinflamatorio (ibuprofeno) cada 8 horas para el dolor”? Estamos seguros que sí y que la habéis oído en muchos sitios. Cuando hay un daño físico en el cuerpo, inmediatamente el cuerpo generará un proceso inflamatorio en la zona para protegerla. Es muy importante decirle a la gente (hacer pedagogía) que la inflamación es un proceso normal, ya que es el mecanismo que posee nuestro cuerpo para reparar los tejidos lesionados.

Hasta aquí, todo correcto. Pero después aparece el problema. Y el problema es que la mayoría de gente piensa que tomando un ibuprofeno el dolor se la marchará.

Curso natural del dolor cuando aparece una lesión:

1-     El dolor forma parte del proceso normal de inflamación y su función es recordarnos que tenemos una lesión y que no debemos hacer según qué esfuerzo hasta que el tejido este recuperado. De hecho, el dolor será el que marcará que ritmo debemos soportar durante nuestro proceso de rehabilitación y fase de readaptación al esfuerzo. Si este dolor se ve disminuido por acción de la medicación puede que llevemos el tejido lesionado a una carga por la cual todavía no está preparado, aumentando así el riesgo de recaída.

2-     En segundo lugar, se ha podido demostrar en distintos estudios que los antiinflamatorios entorpecen y enlentecen el proceso inflamatorio, es decir, que retardan y dificultan el proceso de cicatrización, alargando así el proceso de curación de este tipo de lesiones. Así pues, el uso de antiinflamatorios debería restringirse solo a casos en que la inflamación es desproporcionada y sea el problema principal de la persona, más allá de su lesión. Sin duda esto ocurre en una minoría de los casos.

3-     En tercer lugar, las personas tenemos que ser conscientes que cada fármaco que nos tomamos tiene unos efectos secundarios en nuestro organismo y también que nuestro cuerpo va adquiriendo una resistencia al fármaco en cuestión cada vez que nos lo estamos tomando. Existe una cultura en nuestra sociedad que parece que tomarse un medicamento es como comerse un caramelo y esto lo acaba pagando nuestro cuerpo, muchas veces con la aparición de úlceras  de estómago.   Toda esta combinación de hechos, acabará repercutiendo de forma negativa en nuestro cuerpo y como consecuencia, en nuestro rendimiento deportivo.

Una vez puestastodas las cartas sobre la mesa, nos parece que queda bastante claro que hay que hacer en este tipo de situaciones.   Esperamos que os haya gustado nuestra reflexión y que antes de tomaros un medicamento os paréis a pensar si realmente es necesario.

Nos gustaría que compartierais vuestras experiencias con nosotros.

David Boatella Cortina

Pol Amigó Mustarós

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TRATANDO LA SINGULARIDAD

¿DÓNDE ESTÁ EL ORIGEN?

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