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Las salas de musculación de los centros deportivos acostumbra estar llena de usuarios que entrenan para aumentar su masa muscular, a menudo al acabar una sesión de entrenamiento, generalmente de fuerza, pero también puede ser de otro tipo de entrenamiento tenemos una sensación de hinchado a nivel muscular. Centrándonos en el entrenamiento de fuerza, podemos pensar que es debido a que hemos entrenado bien y que hemos conseguido un aumento de la masa muscular, pero para ello necesitamos continuidad en los entrenamientos y un largo periodo de tiempo.

¿Qué ha sucedido entonces?

Siempre que la intensidad del entrenamiento realizado supere los límites de resistencia de las fibras musculares implicadas se produce gran cantidad de destrucción celular y como consecuencia la salida de fluidos al espacio intercelular, la acumulación de estos desechos, producto del entrenamiento, genera la sensación de hinchazón muscular, es lo que conocemos como la hipertrofia transitoria.

A las pocas horas nuestro organismo reabsorve los fluidos dentro del proceso de limpiar las zonas dañadas y empezar la reconstruccón de los tejidos, a su vez esa sensación de hinchado desaparece. La hipertrofia transitoria no es más que una adapción inmediata producida en nuestro cuerpo como resultado del trabajo realizado en el entrenamiento, no es síntoma de haber ganado masa muscular. Para que la hipertrofia pase a ser estructural es necesario un buen programa de entrenamiento realizado con continuidad. Podríamos decir que para ganar masa muscular necesitamos de muchas hipertrofias transitorias.

 

INTENSIDAD ÓPTIMA PARA UN MAYOR AUMENTO DE VOLUMEN MUSCULAR

LAS RUTINAS DE REFUERZO MUSCULAR