EL EXCESO DE PRESIÓN ABDOMINAL Y LA POSTURA

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PRESIÓN ABDOMINAL Y POSTURA

El espacio abdominal está delimitado por el diafragma en su parte superior, a bajo por los músculos perineales, por detrás por la columna vertebral lumbar y por delante y laterales por los llamados músculos abdominales (transverso del abdomen, oblicuo menor, oblicuo mayor y recto del abdomen).

En condiciones ideales de equilibrio, cualquier variación de presión que se produzca debe ser repartida por igual por todo el espacio abdominal, afectando por igual todas las vísceras excepto la uretra. La variación de presión se puede dar por la realización de una actividad física o por una reacción del organismo como un estornudo, o por la respiración.

La respiración ya implica una variación de la presión en este espacio abdominal, el descenso del diafragma para facilitar la entrada de aire a los pulmones lleva implícito la reducción de este espacio i por tanto un aumento de la presión en el interior.

Cuando la relación entre los actores limitantes de este espacio no es la correcta provocará una mala distribución de esta presión pudiendo ocasionar distintos problemas físicos (hernias, patologías lumbares, lesiones en extremidades inferiores, etc.).

Doble función del diafragma:

El músculo diafragma, es sabido por todos, que tiene una importante función en la respiración, a su vez, el conformar uno de los límites del espacio abdominal, presenta una función postural o tónica muy relevante.

El exceso de tono del diafragma tiene una incidencia muy alta en la actitud postural de las personas, pues la hipertonicidad diafragmática reducirá el espacio abdominal, al estar “acortado” se encuentra más bajo y a su vez la presión dentro del espació abdominal aumenta.

Aumento del tono del diafragma, disminución del tono del transverso del abdomen:

 

Un exceso de tono diafragmático a lo largo delPRESIÓN ABDOMINAL Y POSTURA 3 tiempo, conlleva una alteración de la relación entre los limitantes del espacio abdominal, en especial de la musculatura profunda abdominal, primordialmente el transverso del abdomen, encargado de la contención visceral por delante.

Esta alteración, mantenida de forma continuada por mucho tiempo provoca un exceso de trabajo de esta musculatura que finalmente acabará perdiendo tono (menor capacidad de resistir las distintas fuerzas a las que está sometido de forma involuntaria).

Si el transverso pierde tono muscular, la pared limitante pierde facultades y el reparto de presión dentro del espacio abdominal ya no se reparte equitativamente. Si esto sucede, el riesgo de sufrir problemas a nivel las otras dos estructuras limitantes del espacio abdominal (la columna lumbar y el suelo pélvico) aumenta.

 

¿Cómo podemos saber si la presión se reparte correctamente?

Una buena funcionalidad de las paredes que limitan el espacio abdominal hacen que ante cualquier variación de presión ésta se reparta por todo el espacio de forma equitativa, si eso no es así podemos detectarlo con algunos test muy sencillos y valorables.

 

Al toser o estornudar:

Un simple estornudo o tosido implica una variación suficientemente grande como para si las estructuras limitantes del espacio abdominal no tienen el tono adecuado cedan y generen problemas en el reparto de esta presión.

Deberemos fijarnos en que hace el abdomen y notar que hace la musculatura del suelo pélvico.

Abdomen:

La musculatura abdominal debería ser capaz de contener esta variación de presión y no visualizarse movimiento alguno, en caso de que haya movimiento debería ser hacia dentro.
Si la musculatura profunda abdominal tiene el tono y el tiempo de respuesta al estímulo indicado, esta debería evitar abombarse hacia fuera en el momento del tosido.

PRESIÓN ABDOMINAL Y POSTURA 1Musculatura perineal:

Como sucede con la musculatura abdominal, ésta debería no presentar movimiento, y si lo hubiera, debería ser hacia arriba, anticipándose a la variación de presión que se ha producido.

 

Flexión abdominal:

Si la activación de la musculatura abdominal se produce de forma correcta y en la perfecta sincronización, la barriga debería quedarse a la misma altura cuando los hombros están en el suelo a cuando realizamos la ligera flexión del tronco.

 Este detalle es muy importante para cuestionar la realización de los ejercicios abdominales tradicionales en aquellas personas que no disponen de una buena activación de la musculatura profunda ni una correcta sincronización PRESIÓN ABDOMINAL Y POSTURA 2de todo el conjunto muscular abdominal, pues con la práctica de estos ejercicios están fortaleciendo la musculatura superficial (recto del abdomen) a costa de inhibir y disminuir el tono del transverso abdominal, favoreciendo a una mayor hipertonicidad diafragmática.

 

Sentir el diafragma:

Si bien este test no nos valora la competencia de la pared abdominal, sí nos informa del estado del límite superior del espacio abdominal.

En función de la rigidez del diafragma nos costará más o menos poder introducir los dedos por debajo de las costillas y en la inspiración nos los expulsará con mayor o menor intensidad.

Cuanto más relajado tengamos el diafragma más fácil nos será introducir los dedos y menor fuerza de expulsión de los dedos en la inspiración.

 

LA POSTURA Y EL EQUILIBRIO MUSCULAR ANTERIOR Y POSTERIOR

¿DÓNDE ESTÁ EL ORÍGEN?

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