Calentamiento

Considerado una de las partes esenciales de cualquier sesión de actividad física proponemos un artículo sobre aquellos aspectos que se creen imprescindibles y que nos aportan beneficios en nuestro rendimiento.

¿Qué es el calentamiento?

Ante cualquier tipo de actividad, sea la que sea, nuestro organismo necesita de unas adaptaciones agudas, fisiológicamente hablando, y una preparación mental para poder llevar a cabo la tarea física. Eso es a lo que tradicionalmente hemos llamado calentamiento.

¿Es necesario el calentamiento?

Responder esta cuestión es más complejo, puesto que como decíamos en el apartado anterior nuestro organismo necesita prepararse, pero ¿cómo debe prepararse?

La preparación del organismo debe seguir el patrón de la progresividad en la intensidad y complejidad cognitiva (táctica) de la actividad para poder realizar el ejercicio de forma óptima en el momento que creamos óptimo.

Antes de abordar el cómo debemos preparar nuestro cuerpo para buscar el máximo rendimiento, hablaremos de otros aspectos que también “se creen” determinantes.

Un buen calentamiento evitará que te lesiones:

No podríamos decir que es falso al 100%, pero sí podemos afirmar que la mayoría de las lesiones no son debidas a una mala adaptación física para la actividad a realizar sino debido a problemas motrices (amortiguación de los impactos, conducciones de fuerzas para aplicar los gestos técnicos, etc.), también a desequilibrios musculares, a descompensaciones musculares, planificaciones de cargas de trabajo mal planificadas, alimentación, etc.

Los estiramientos preparan los músculos para una mejor activación muscular:

Calentamiento 2Sí, es cierto, ahora bien de ahí a que sea necesario realizar una rutina de estiramientos tanto estáticos como dinámicos, va un mundo.

En todo movimiento que realicemos hay estiramiento de unos músculos y contracción de otros, a parte de otros que estabilizan. Los músculos siempre actúan a pares cuando un grupo/s muscular realiza una acción, su grupo/s muscular antagonista facilita la acción trabajando en estiramiento. Por eso cobra gran importancia el plantear la progresividad de las tareas.

Yo me siento más preparado después de la rutina de estiramientos:

Cierto, porque es algo que mentalmente necesitas para poder sentir que estás preparado para empezar a rendir. Y la preparación mental para poder rendir es imprescindible, que no haya nada que perturbe la actividad. Pero ¿fisiológicamente hemos conseguido alguna cosa? Probablemente no.

¿Cómo debemos plantearnos el calentamiento?

Para responder a esta pregunta intentaremos darle la vuelta a lo que tradicionalmente creemos. Para empezar deberíamos olvidarnos de hablar de calentamiento, deberíamos dejar de plantear una parte de la sesión a realizar unas tareas del todo inespecíficas para preparar el organismo.
Debemos mirarnos cada bloque de contenido, como un entrenamiento en sí mismo, de tal forma que mediante el principio de la progresividad con pequeñas modificaciones en la tarea estaremos preparando el cuerpo física y mentalmente para lograr el objetivo deseado.

¿Cada tarea necesita de un periodo para poder realizarse en óptimas condiciones?

Al realizar cualquier cambio de tarea a lo largo de la actividad nuestro cuerpo requiere de un tiempo para asimilar que ha habido un cambio, nos referimos a que grupos musculares que antes tenían un peso preponderante ahora no lo tienen tanto, nuestro cerebro necesita de un tiempo para volver a adaptar la musculatura. Por otra parte, a nivel mental necesitamos de otro periodo de tiempo para comprender, analizar y realizar correctamente aquella tarea, bien es cierto que con la experiencia ese tiempo requerido suele ser menor. Y podemos llegar al máximo de concentración en aquello que realizamos antes, porque ya son experiencias vividas multitud de veces.

Dificultades de la progresividad de las tareas:

Plantear la actividad en diferentes bloques bien diferenciados es algo muy común, ahora bien, que cada bloque tenga una progresión hasta querer lograr el momento óptimo de máximo rendimiento, quizás ya no lo es tanto.
Plantear las tareas de esta manera nos aporta algunos inconvenientes, como por ejemplo que necesitaremos ser capaces de analizar en mayor detalle las necesidades del contenido y a la hora de plantearlo, con lo que nos requiere más tiempo de preparación. (Si es que esto es un inconveniente).
Otro inconveniente podría ser la falta de hábito y que acabe llevándonos a realizarlo de la otra forma.

Beneficios de la progresividad de las cargas:

Toda la sesión es contenido:

Las ventajas son grandes, por ejemplo desde un inicio la sesión será contenido, no habrá una parte de la sesión perdida para “calentar”. Pensar que después de realizar ejercicios inespecíficos podemos pasar a realizar una tarea aplicando contenido al máximo rendimiento de inicio es, cuanto menos, ser muy optimista.

Mayor detalle:

Plantearlo todo con más detalle permitirá una mejor asimilación y comprensión técnica y táctica (si hay algún elemento táctico).

Optimización del tiempo de la tarea:

Los errores de concentración en las tareas que planteemos para ser de máximo rendimiento disminuirán drásticamente, con las ventajas de optimización del tiempo de la tarea.

Mejor adaptación física:

La preparación poco a poco de la tarea importante y no con cambios bruscos de objetivo queriendo desde un inicio el máximo rendimiento, seguramente evitará lesiones.

Aumento en la evolución del rendimiento:

Estas ventajas comentadas en los puntos anteriores conseguirán el mayor beneficio posible y es la mejora del rendimiento u optimización de las capacidades de rendimiento del deportista.

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