DE LA DIABETES A LA SARCOPENIA

Como he ido exponiendo en muchos de mis artículos anteriores, la resistencia a la insulina es la clave para entender qué sucede en la gran mayoría de las patologías metabólicas. Enfermedades que acostumbran a ser tratadas independientemente y que curiosamente están unidas por la pérdida de sensibilidad a la insulina y el exceso de azúcar circulante en sangre o hiperglicemia.

Me estoy refiriendo a patologías cardiovasculares, a la obesidad, a la hipertensión arterial, a la diabetes, a la disfunción tiroidea, a la alteración del ciclo hormonal en mujeres o al deterioro intelectual precoz en personas de mediana edad.

En esta ocasión quiero hacer referencia a la resistencia a la insulina centrándome en la diabetes y en cómo el desarrollo de esta patología, bien por causas autoinmunes (diabetes del tipo 1), o bien por una mala captación insulínica por parte de los tejidos (diabetes del tipo 2), puede causar sarcopenia pero a la vez también la sarcopenia puede ser un inductor de la diabetes.