Imprimir
Visto: 7269

cintilla iliotibialEn entradas anteriores habíamos hablado de la rodilla y su complejidad. En la entrada de hoy nos queremos centrar en esta patología que ocurre muy a menudo en corredores de fondo y en ciclistas.

¿Cuáles son los símptomas?

Esta patología se presenta como un dolor agudo en la cara externa de la rodilla y se asocia con la acción de doblar y estirar la pierna. La cintilla iliotibial es una prolongación fibrosa del músculo tensor de la fascia lata, y durante el movimiento de flexión y extensión de rodilla salta por encima del cóndilo femoral (el relieve óseo de la parte lateral de nuestra rodilla). Este desplazamiento antero-posterior se produce alrededor de los 30º y cuando existe una tensión excesiva en la cintilla es cuando se reproduce el dolor.

Tensor de la fascia lata:

De forma errónea se tiende a pensar que este músculo solo se inserta en la tibia (tubérculo de Gerdy) pero también tiene expansiones hacia muchas otras estructuras (cóndilo femoral, rotula, cápsula articular de la rodilla, tabique intermuscular entre quadriceps e isquiotibiales y especialmente entre bíceps femoral y vasto lateral). Hemos querido matizar este hecho ya que es de relevante importancia a la hora de la valoración y la posterior planificación del tratamiento.

¿Cuál podría ser la causa del dolor?

En la literatura existen discrepancias sobre las causas de este problema, pero la mayoría de autores afirman que las posibles causas podrían ser la fricción de la cintilla iliotibial contra el cóndilo femoral, la debilidad de los abductores de cadera (lo que produce una sobrefunción del músculo tensor de la fascia lata), la compresión e inflamación del tejido adiposo que se encuentra justo por debajo de la cintilla iliotibial (cuya función es disminuir el roce), una mayor aducción de la cadera y un mayor grado de rotación interna de la rodilla. Además de valorar todos estos puntos, también hay que realizar una exploración global de todo el cuerpo y la extremidad.

Factores que aumentan la posibilidad de que aparezca:

Los principales factores de riesgo que encontramos son un aumento de la carga de entrenamiento de forma no progresiva, correr siempre en la misma dirección (girando siempre sobre la misma rodilla), mala planificación del entrenamiento, aumento del tiempo de zancada y la carrera en pendiente descendente. Además, también debemos de tener en cuenta las variantes anatómicas (singularidades) de cada persona como el genu varo, las torsiones tibiales, el pie pronado, entre otras.

Tratamiento a seguir:

Fases iniciales:

Por lo que se refiere al tratamiento, es una patología que responde muy bien al tratamiento conservador. Antes de iniciar el tratamiento es muy importante explicarle a la persona en que consiste la patología y aclararle cualquier duda que pueda tener. En fases iniciales nuestro objetivo será disminuir el dolor y la tensión en la banda iliotibial. Todo esto lo haremos mediante la aplicación de hielo y disminución de la actividad física. A continuación, teniendo en cuenta los distintos lugares donde se inserta el músculo, vamos a relajar y elastificar todas las estructuras que puedan estar tensas mediante la terapia miofascial o el masaje descontracturante. Los músculos que normalmente están más afectados aparte de la propia cintilla son el vasto lateral y el glúteo medio. Además, estos músculos son muy susceptibles de tener “puntos gatillo”. Será muy interesante también realizar movilizaciones de la articulación de rodilla, liberando el movimiento de la rótula y flexibilizando la articulación tibio-peronea proximal.

Una vez liberadas todas estas estructuras:

Pautaremos a la persona que vaya incrementando de forma progresiva la actividad física evitando al principio los desniveles. Durante esta fase será interesante realizar una pauta de estiramientos de los músculos que nos puedan tensar la cintilla iliotibial, así como ejercicios tonificantes para la musculatura más débil (sobretodo la zona glútea y su equilibrio con los aductores), previniendo así la sobreutilización del tensor de la fascia lata. 

Esperamos que os haya gustado nuestra reflexión y también esperamos vuestros comentarios. Estamos a vuestra disposición para cualquier duda.

David Boatella Cortina

Pol Amigó Mustarós

@dipfisioterapia – Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

LA RODILLA

PIES CON FORMA DE ZAPATO