DE LA DIABETES A LA SARCOPENIA

Como he ido exponiendo en muchos de mis artículos anteriores, la resistencia a la insulina es la clave para entender qué sucede en la gran mayoría de las patologías metabólicas. Enfermedades que acostumbran a ser tratadas independientemente y que curiosamente están unidas por la pérdida de sensibilidad a la insulina y el exceso de azúcar circulante en sangre o hiperglicemia.

Me estoy refiriendo a patologías cardiovasculares, a la obesidad, a la hipertensión arterial, a la diabetes, a la disfunción tiroidea, a la alteración del ciclo hormonal en mujeres o al deterioro intelectual precoz en personas de mediana edad.

En esta ocasión quiero hacer referencia a la resistencia a la insulina centrándome en la diabetes y en cómo el desarrollo de esta patología, bien por causas autoinmunes (diabetes del tipo 1), o bien por una mala captación insulínica por parte de los tejidos (diabetes del tipo 2), puede causar sarcopenia pero a la vez también la sarcopenia puede ser un inductor de la diabetes.

Por lo tanto, voy a reflexionar sobre la relación bidireccional entre la diabetes y la sarcopenia, para ello me basaré en esta revisión de Mesinovic, J. et al. (2019). “Sarcopenia and type 2 diabetes mellitus: A bidirectional relationship. Diabetes, Metabolic síndrome and Obesity.

¿QUÉ ES QUÉ?

LA SARCOPENIA:

Es muy característico de persones mayores, aunque cada vez más se da en personas de mediana edad y/o jóvenes. Explicado de forma sencilla se caracteriza por la pérdida de masa muscular, de fuerza y funcionalidad muscular.

LA DIABETES: (tanto del tipo 1 como del 2)

Se caracteriza por una hiperglicemia derivada de la mala captación de la insulina (tipo 2) o bien por falta de secreción de esta hormona (tipo 1). Si bien la diabetes 2 está estrechamente ligada a los hábitos de vida, la del tipo 1 no es así, y es una afectación del sistema inmune hacia las células beta del páncreas.

DE LA HIPERGLICEMIA A LA SARCOPENIA:

La hiperglicemia, un exceso de azúcar circulante de forma permanente en sangre, comporta un exceso de estrés oxidativo, AGE’s e inflamación crónica de bajo grado, es decir, una perpetua activación del sistema inmune para tratar de resolver algo que no logra resolver.

A la larga provocan complicaciones micro y macrovasculares que afectan de manera directa o indirecta la funcionalidad muscular, vía el metabolismo de las proteínas, disfunción mitocondrial muscular, neuropatía (problemas de activación nerviosa del músculo) y miopatía (alteración de la contracción muscular).

En resumen, menor capacidad de regenerar los músculos, menor capacidad de activación de los músculos y menor capacidad de contracción de los músculos.

Estos problemas vienen mediados, en la diabetes 2, por la pérdida de sensibilidad a la insulina (signos y síntomas de resistencia a la insulina) y en la diabetes 1 por su ausencia (por incapacidad de las células beta del páncreas de sintetizar la hormona). De este modo, la insulina no puede cumplir con su función anabólica y activar la regeneración y construcción de nuevo músculo.

Las alteraciones vasculares periféricas, como por ejemplo la hipertensión arterial, lleva consigo una reducción del flujo sanguíneo y a la larga isquemia, lo que reduce la entrada de nutrientes al miocito (célula muscular) y en definitiva, su pérdida de funcionalidad y sarcopenia.

A menudo, la isquemia va acompañada de dolor, y ello deriva en la reducción de la actividad diaria de las personas y, evidentemente, del ejercicio físico, menor movilidad equivale a menor actividad muscular y menor masa muscular, es decir, sarcopenia.

DE LA SARCOPENIA A LA DIABETES:

Ya hemos visto en el primer apartado como la sarcopenia es la pérdida de funcionalidad y cantidad de músculo. Menor actividad y menor movimiento está asociado, como mínimo, a tener menor cantidad de masa muscular y a tener una musculatura menos eficiente.

Menor masa muscular viene asociado a menor sensibilidad a la insulina a nivel sistémico (tal y como comenté en este artículo), no únicamente a nivel del músculo, y esto induce hiperglicemia, a la larga diabetes.

MOMENTO DEL DÍA Y ENTRENAMIENTO 2

Otro factor determinante en la sarcopenia, a parte de la falta de ejercicio físico y que va de la mano con la falta de movimiento y ejercicio, es la infiltración de grasa en el tejido muscular. Como vimos en este artículo, el tejido graso es un órgano endocrino, y la grasa ectópica genera unos señalizadores de carácter inflamatorio, es decir, activan el sistema inmune para resolver un problema, pero este no se resolverá hasta que esta grasa ectópica no reduzca su volumen y cantidad, y mientras tanto, seguirá habiendo esta activación inflamatoria.

Por lo tanto, la grasa infiltrada en el músculo comporta una inflamación permanente en el músculo, y como vimos en este artículo, la pérdida de sensibilidad a la insulina se da básicamente por 2 motivos, por inflamación o por exceso de circulación de glucosa – insulina en sangre.

En consecuencia la sensibilidad a la insulina del músculo se ve alterada y el resultado final es sarcopenia por pérdida de función muscular y mala regeneración de ésta, y a la vez desarrollar diabetes del tipo 2 por hiperglicemia – hiperinsulinemia compensatoria.

¿CUÁLES SON LOS MEJORES MODULADORES?

ALIMENTACIÓN:

La alimentación, teniendo en cuenta, el qué comemos, el cuándo comemos, el cuánto comemos y en qué circunstancias comemos, es decir, el cómo comemos. Es un aspecto básico para el control de la sarcopenia – diabetes.

EJERCICIO FÍSICO:

El ejercicio físico, ya vimos en este artículo, que es un potente modulador de la sarcopenia – diabetes, y según nos indican en esta revisión que estoy comentando, parecería que la combinación del entrenamiento aeróbico de base combinado con el entrenamiento de fuerza tiene mejores resultados a la hora de restablecer la glicemia y la funcionalidad muscular.

El ejercicio físico permite mejorar la eficiencia en la contracción muscular, pero el único tipo de ejercicio que permite el aumento de la masa muscular es el entrenamiento de fuerza, la oxigenación muscular mejora más con el ejercicio aeróbico pero también puede mejorala entrenar la fuerza. Por último, el Hiit, el entrenamiento interválico de alta intensidad, es el ejercicio físico más eficiente para reducir la grasa eptópica (más detalles en este artículo).

COMUNICACIÓN BILATERAL ENTRE LA DIABETES Y EL MÚSCULO 2

EL DESCANSO NOCTURNO:

Aunque no hablan de ello en la revisión de Mesanovic, J. et al. sobre el descanso nocturno y su calidad, creo que es necesario destacarlo como otro potente modulador de la glicemia y la función muscular (aquí encontrarás más detalles).

LA MICROBIOTA INTESTINAL:

Finalmente, una última reflexión, en otros artículos (1 y 2) he apuntado la repercusión que tiene el ejercicio físico sobre la microbiota y cómo la microbiota afecta al músculo, y también cómo la alimentación puede generarnos un estresor de la microbiota y del sistema digestivo (3). Por lo tanto, otro factor a tener en cuenta a la hora de modular la diabetes, tanto del tipo 1 como del tipo 2, y la sarcopenia es tener una buena diversidad bacteriana intestinal.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Mesinovic, Jakub & Zengin, Ayse & De Courten, Barbora & Ebeling, Peter & Scott, David. (2019). Sarcopenia and type 2 diabetes mellitus: A bidirectional relationship. Diabetes, Metabolic Syndrome and Obesity: Targets and Therapy. Volume 12. 1057-1072. 10.2147/DMSO.S186600.
2. N. Fernando Carrasco, F. José Eduardo Galgani, J. Marcela Reyes "Síndrome de resistencia a la insulina. estudio y manejo" REV. MED. CLIN. CONDES - 2013; 24(5) 827-837. DOI: 10.1016/S0716-8640(13)70230-X
3. Maillard, Florie & Pereira, Bruno & Boisseau, Nathalie. (2017). Effect of High-Intensity Interval Training on Total, Abdominal and Visceral Fat Mass: A Meta-Analysis. Sports Medicine. 48. 10.1007/s40279-017-0807-y.
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6. Lyon CJ, Law RE, Hsueh WA. “Minireview: adiposity, inflammation, and atherogenesis.” Endocrinology. 2003 Jun;144(6):2195-200. DOI: 10.1210/en.2003-0285
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11. Lora-Pozo, Iván & Lucena-Anton, David & Salazar, Alejandro & Galán-Mercant, Alejandro & Moral-Munoz, Jose. (2019). Anthropometric, Cardiopulmonary and Metabolic Benefits of the High-Intensity Interval Training Versus Moderate, Low-Intensity or Control for Type 2 Diabetes: Systematic Review and Meta-Analysis. International Journal of Environmental Research and Public Health. 10.3390/ijerph16224524

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